Piénsalo bien antes de lanzarte
¡Sólo porque lo tengas permitido, no significa que debas hacerlo! Mira fijamente a los ojos a tu compañero canino y pregúntate: «¿De verdad vas a ser feliz en una oficina llena de gente mientras yo estoy trabajando?». Si la respuesta es ‘sí’, ¡genial! Si no estás seguro, ten en cuenta lo siguiente para decidir si merece la pena intentarlo:
- ¿Tu perro puede estar solo mientras te reúnes, por ejemplo, o si viene un cliente alérgico?
- ¿Está bien socializado? ¿Se lleva bien con otros perros sin ladrar? Los juegos bulliciosos y controlados entre cachorros siempre son divertidos, pero asegúrate de que tu perrito sabe cuándo son apropiados, para evitar que ambos os metáis en líos.
- ¿Es lo bastante valiente como para enfrentarse a las extrañas imágenes y olores a los que todos nos acostumbramos en la oficina, como los portazos o el simulacro semanal de la alarma de incendios?
Y, por supuesto, deberías pensar en el comportamiento de tu amigo peludo. ¿El adiestramiento de tu perro incluye ‘quieto’, ‘siéntate’ y/o ‘ve a tu sitio’ (¡y quédate ahí!) mientras trabajas, preparas un café o intentas que la impresora funcione por tercera vez hoy?
Los compañeros de oficina más adecuados tienen mucho en común: son perros adultos, duermen mucho y son tranquilos y obedientes. Eso no quiere decir que los cachorros no puedan ser unos perros de oficina estupendos y estamos seguros de que tus compañeros te perdonarán el intento si eso significa que disfrutarán de unos días de besos de cachorro. Solo asegúrate de no depender de la política de admisión de perros de tu oficina para poder tener un cachorro: ¡no todos los perros son 'buenos para la oficina'!
Ten consideración por tus compañeros
Es probable que la mayoría de tus compañeros de trabajo estén muy entusiasmados con su nuevo «compañero», pero recuerda que otros se pueden asustar, resultarles indiferente o, incluso, tener alergia. Antes de presentar a Fido en la reunión del lunes, asegúrate de que se ha consultado a todo el mundo y de que se han resuelto todas las dudas.
Vigila a tu mascota durante los primeros días para asegurarte de que se comporte bien: ¡a veces todos los nuevos amigos (y posibles fuentes de alimento) pueden ser un poco sobreestimulantes! Puede que tarde un poco en acostumbrarse, pero, si tu perro todavía no se tranquiliza después de una semana más o menos, puede que no esté hecho para esa rutina de 9 a 5.
¿Y los otros perros?
¡Por supuesto que no eres el único empleado que tiene perro en la oficina! Asegúrate de que tu compañero canino esté completamente vacunado y tratado contra pulgas para mantener a todos los perritos seguros.
Descubre si los registros de vacunación son verificados por la administración de la oficina y, de paso, puedes comprobar que solo se admiten perros esterilizados/castrados en la oficina para evitar cualquier acercamiento no deseado (¡o peleas!).
Echa un vistazo a tu alrededor
Asegúrate de que haya un lugar al que puedas llevar a tu peludo a la hora de comer y cuando necesite hacer sus necesidades. Intenta conseguir un rincón tranquilo, por ejemplo, debajo de tu escritorio, donde pueda relajarse mientras trabajas. Asegúrate de que la oficina sea lo suficientemente cálida/fría y de que no contenga plantas venenosas para tu amiguito.
A los perretes les gusta la familiaridad y la rutina, por lo que no siempre es buena idea ponerlos en un escritorio compartido, ya que pueden tener problemas para instalarse en un lugar nuevo cada día. Algunos perretes intentan «marcar» su territorio (¿nos entiendes?).
Consejo
cuidado con las plantas en las esquinas; son una señal irresistible y puede que tu cachorro descarado levante la pata para dejar su mensaje mientras no estás mirando.
Antes del primer día de Fido, imagínate el peor viaje al trabajo que has tenido en todo el año. ¿Le importará ir apretujado en el tren? ¿Disfrutará del paseo si tienes que bajarte del autobús unas paradas antes? Sé realista: ¿podrías llevar a tu Boyero de Berna en la bicicleta? Sí. ¡Buenas noticias! Ya casi lo tienes...
Practica tus líneas
Repite con nosotros: «Por favor, no le des eso de comer, no es bueno para él». Tú eres la única persona que va a velar por tu perro en la oficina, así que debes ser valiente y defender sus necesidades, aunque eso signifique pedirle al director general que guarde esas patatas fritas. Presta atención a los compañeros bienintencionados que intentan ganarse a tu perro con trocitos de queso o galletas de contrabando, ya que no se tarda mucho en deshacer el adiestramiento cuando se ofrecen estos preciados artículos. Las personas que no tienen perro no suelen saber que la cebolla, el ajo, el aguacate, el chocolate, las uvas y las pasas (entre otros) son tóxicos para nuestros fieles amigos. Más información sobre qué alimentos comunes son tóxicos para los perros.
También te acostumbrarás a relatar a todo el que pase por ahí el nombre, la edad, la raza y los hábitos peculiares de tu perro, ya que cada día aparecerán caras nuevas y sonrientes junto a tu escritorio. Intenta apuntar lo esencial en una pizarra o una postal, por si estás ocupado o lejos de tu mesa cuando la gente venga a presentarse.
Consejo
aprovecha la oportunidad para hacer nuevos amigos y contactos útiles mientras tu amigo peludo habla por ti.
¡No te olvides de tu trabajo cotidiano!
Y, por supuesto, no seríamos asesores responsables de dueños de mascotas si no te dijéramos que evites perder horas mirando a tu cachorro en vez de completar esa hoja de cálculo que Susan, de contabilidad, te pidió hace dos días.
Ven preparado para cualquier cosa
No todos los perros necesitan tantas cosas, pero si quieres que tu amigo peludo sea feliz, probablemente acabes preparando una bolsa enorme solo para él. Por suerte para los perretes de Good Boy HQ, tenemos un montón de cosas para mantenerlos entretenidos mientras trabajamos. Estos son los artículos que sugerimos para asegurarnos de que estás preparado para casi cualquier cosa que te depare la vida en la oficina:
- Correa, arnés y collar con placa de identificación
- Bolsas para las cacas (por supuesto)
- Una colchoneta, una cama para perros o una jaula
- Comida, si tienes intención de alimentar a Fido en el trabajo, aunque es mejor evitarlo si puedes
- Premios para perros de Good Boy para recompensar el comportamiento perfecto
- Un bebedero plegable (créenos, a la gente no le gustará que improvises con la vajilla común)
- Un poco de spray desinfectante y papel de cocina, por si hay accidentes o las patas se ensucian de barro
- Un abrigo, si lo necesita para el viaje o los descansos
- Masticables de Good Boy con pollo, juguetes masticables para perros o un rompecabezas de comida para entretener a tus amigos perrunos si es necesario.
- Probablemente sea mejor dejar la pelota chillona en casa; los peluches pueden ser los mejores juguetes para perros en un entorno de oficina.
Ahora ya sabes lo que necesitas para llevar a tu perro al trabajo. ¿A qué esperas? Empieza a trabajar en el adiestramiento de tu perro, prepara algunos premios saludables para perros y prepárate para mucha más diversión en la oficina.