Tenemos algunos de los mejores consejos y trucos, pero recuerda: no se puede garantizar que dos animales se lleven bien, ¡así que no los dejes solos hasta que tengas la seguridad de que no habrá problemas!
Tanto si has heredado una mascota querida, como si te has mudado con una pareja que tiene un amigo peludo o simplemente no puedes vivir sin un gatito y un perrito, aquí te mostramos cómo hacer las presentaciones correctamente entre perros y gatos.
Investiga bien
Si bien es cierto que cada criatura en la Tierra tiene su propia personalidad, hay algunos rasgos que puedes esperar de la mayoría de los perros de una determinada raza. Por supuesto, estas son generalizaciones, ¡pero echa un vistazo y comprueba si hacen sonar alguna alarma!
Perros
- Razas de lebreles (como galgos, whippets, salukis y borzois). Estas razas se han criado para detectar el movimiento y perseguirlo, por lo que suelen ser rápidas y con un fuerte instinto de presa. Si posees una de estas razas y han trabajado (por ejemplo, los galgos de carreras), es muy probable que no puedan desaprender sus instintos y su adiestramiento.
- Razas de sabuesos (como beagles, basset hounds, dachshunds y foxhounds). Se crían para cazar por el olfato, por lo que también tienen un fuerte instinto de presa, aunque menos pronunciado que el de las razas de lebreles, por lo que muchos son excelentes compañeros para otros tipos de animales.
- Terriers (como Jack Russells, Staffies, Bostons, Airedales y Schnauzers). Las razas terrier también presentan un fuerte instinto de presa, aunque con un objetivo ligeramente más pequeño que los gatos (como ratas y ratones). Dicho esto, si se llevan bien con tu gato, este puede llevarse una sorpresa si cree que ha encontrado a alguien de su tamaño con quien meterse. Los terrier no se rinden fácilmente.
- Las razas de pastoreo, deportivas, de trabajo, de compañía y Toy (incluidos retrievers, huskies, spaniels, collies y pastores, bulldogs) suelen ser muy fáciles de adiestrar o carecen de un fuerte instinto de presa, por lo que pueden ser tu mejor opción.
- Con el adiestramiento adecuado, los cachorros de cualquier raza pueden aprender a respetar a sus amigos felinos, así que, si vas a elegir un nuevo cachorro, ten en cuenta estas características, pero no te sientas limitado por ellas. Recuerda que las razas más grandes pueden ser más propensas a herir o «atrapar» accidentalmente a tu gatito, por lo que elegir un boyero de Berna probablemente sea demasiado optimista.
- Dicho esto, nuestros compañeros caninos están llenos de sorpresas, así que, si no puedes elegir a tu perrete, ¡no está todo perdido!
Gatos
Algunas razas, como Maine Coons, abisinios, gatos del bosque de Noruega, siberianos, americanos de pelo corto y ragdolls, tienen varias características que pueden hacerlos una buena pareja, como la tendencia a jugar y hasta a traer la pelota. Sin embargo, los gatos son independientes y a menudo más pequeños que los perros y no han evolucionado para vivir en grandes grupos familiares. ¡Algunos gatos apenas toleran la presencia de gatos vecinos! Así que tendrás que moverte despacio (al ritmo de tu gatito) y asegurarte de que, independientemente de la raza o edad del gato que tengas, disponga de mucho espacio libre de perros y rutas de escape fáciles. Y vas a adoptar un gatito joven, un perro bien adiestrado puede terminar siendo su mejor amigo muy rápidamente.
Asegúrate de que la nueva mascota que llega tenga la oportunidad de descomprimirse y acostumbrarse a los nuevos sonidos y olores. Elige una habitación pequeña y segura para ello: tu dormitorio, un invernadero o un despacho podrían funcionar. No permitas que tu mascota actual les moleste hasta que hayan tenido un par de horas para relajarse.
¡Bueno es saberlo!
¡Grandes consejos!
Cómo introducir un gato en un hogar con perros
Si ya tienes un compañero canino y necesitas añadir un gato a la mezcla, hay algunos pasos sencillos que puedes dar antes de hacer las presentaciones para garantizar el éxito. Si es posible, intenta hacer una o varias de las siguientes cosas:
- Trae con antelación cualquier elemento nuevo que vaya a necesitar, como la comida del gato, la fuente (sí, algunos gatos necesitan una fuente) y la gatera, para que tu perro no tenga que acostumbrarse a demasiados cambios de golpe.
- Procura que haya muchos sitios altos donde pueda esconderse, como estanterías. Puedes añadir «estanterías para gatos» si no tienes ningún sitio adecuado. Es posible que los tableros de las mesas no estén a suficiente distancia de tu perrito, así que procura ofrecerle varias opciones.
- Anticípate: enseña a tu perro a «quedarse quieto» en un sitio (por ejemplo, sobre una manta) cuando se lo ordenes y practica el control de impulsos enseñándole a «esperar» antes de comer un premio que le hayas puesto delante.
- Asegúrate de que tu compañero canino ha hecho mucho ejercicio el gran día, ya que le ayudará a evitar cualquier muestra exagerada de entusiasmo. También tenemos algunas ideas para jugar con tu perro dentro de casa.
Así que tu gatito habrá tenido un poco de tiempo para acostumbrarse a las cosas y tu perro estará cansado y tranquilo. ¿Y después? Dale a tu perro algo para morder o un puzzle de comida con el que jugar. Mientras estén ocupados, pide a tu asistente que lleve al gato al espacio seguro que hayas elegido junto a Fido, como una habitación contigua separada por una puerta de escalera.
Si tu perro no se da cuenta de la nueva incorporación al hogar de inmediato, pide a tu ayudante que hable con el gatito en un tono suave; ¡esto debería poner las cosas en marcha! Colocaos cerca de la puerta (uno a cada lado) para poder intervenir si alguien se excita en exceso. Una vez que el perrito haya notado al nuevo amigo y haya tenido tiempo de investigar, intenta volver a llamar su atención hacia ti. Haz que el perrito se calme o practica algunos trucos y usa muchas premios como recompensa cuando logre desviar su atención de las irresistibles nuevas vistas y olores.
En este punto, tendrás una idea bastante clara de si tu peludito será uno de esos hermanos o hermanas peludos que son amigos de todos los animales o si el camino hacia una coexistencia pacífica puede ser un poco más largo. Si Fido simplemente no se conforma ni responde a las órdenes cuando el gatito está a la vista, es mejor mantenerlos separados y seguir practicando hasta que lo haga.
Si no hay cambios después de aproximadamente una semana, puedes buscar un adiestrador de perros profesional local que pueda guiarte durante el proceso.
Sin embargo, si tu compañero canino es capaz de acomodarse bien al gatito, puedes dejar que se encuentren y saluden (¡aunque es posible que el gatito no lo haga de inmediato!). Asegúrate de que las rutas de escape verticales estén disponibles y de que el gato esté a salvo y atento (¡y preferiblemente que el perro no lo esté!) y abre la puerta que los separa. También puedes amordazar al perro para esta primera interacción y sujetarlo con la correa para que puedas intervenir si las cosas se complican.
En tal caso, todo lo que tienes que hacer es esperar y ver quién da el siguiente paso.
El gato puede acercarse al perro.
El perro puede acercarse al gato.
De cualquier manera, el objetivo es mantener al perro tranquilo y seguir desviando su atención de su hermano felino con órdenes y premios: oler y oler y, después, truco y premio.
Si cualquiera de las mascotas muestra signos de agresividad, sepáralas por un tiempo y luego inténtalo de nuevo lentamente. Con el tiempo, deberían acostumbrarse el uno al otro a través de este proceso. Si no es así, un adiestrador especializado podría ser útil, ya que será capaz de detectar la razón subyacente por la que tus mascotas en particular no se llevan bien y te dará consejos adaptados a tu situación.
Cómo introducir un perro en un hogar con gatos
Sugerencia
si aún no lo utilizas, prueba un difusor que libera feromonas felinas calmantes que ayudan a los gatitos a sentirse seguros y tranquilos en su entorno.
Los pasos anteriores pueden aplicarse si estás introduciendo un nuevo cachorro en un hogar con un gato (o incluso con varios gatos). Para que funcione, empieza con el cachorro en una habitación independiente y libre de gatitos. También tendrás que asegurarte de que haya un espacio al que el cachorro no pueda acceder, donde esté la bandeja sanitaria y la comida/agua del gatito. Aunque es probable que tu gato tenga multitud de escondites favoritos, puede que necesites añadir algunos más si también son accesibles para el perro. Prevé nuevas vías de escape, por si acaso. Esto es especialmente importante para los gatitos de interior, ya que muchas de sus rutas favoritas por su espacio pueden estar ahora al alcance de una nariz grande y húmeda, por lo que también necesitarán mucho territorio propio.
La diferencia aquí es que probablemente no puedas adiestrar al perro de antemano y no sabes cuál es la mejor manera de distraerlo si es un recién llegado de un criador o de un centro de rescate, así que tendrás que ir un poco más despacio. También es posible que tu gatito tenga más confianza para acercarse a un nuevo cachorro nervioso, por lo que adiestrarlo en la jaula puede ser de gran ayuda.
De nuevo, ve pasando poco a poco por las distintas etapas hasta que los nuevos hermanos se acostumbren a estar juntos y puedan distraerse fácilmente. Cuando el perro ignore al gatito, elógialo mucho y dale premios y esconde algunos aperitivos fuera del alcance del cachorro para que también disfrute de algunos cambios agradables.
En algún momento, tus amigos peludos tendrán que descubrir los límites. Todos hemos visto cachorros que han intentado jugar con gatos y les han tocado las narices, así que no te preocupes si se hacen algún arañazo. Con el tiempo, aprenderán a conocerse mejor y desarrollarán su propia forma de interactuar ¡o de dejarse en paz!
¿Qué ocurre después de las presentaciones?
Intentar que tus mascotas se lleven bien es una tarea continua, pero debería ser más fácil cada día que pasa. Sin embargo, hay algunas cosas que deberás supervisar al menos las primeras veces.
- Juegos al aire libre. Tu perro puede reaccionar de forma totalmente distinta a tu gato cuando están fuera, así que asegúrate de tomar las mismas precauciones en el jardín o en los espacios exteriores, como una vía de escape segura y llevar a tu perro con correa.
- Tiempo de mimos. Tanto los gatos como los perros pueden ponerse celosos cuando otra persona se lleva toda la atención, así que procura no estar tan enamorado del recién llegado para que tu mascota no se sienta excluida. Es importante que reciban las mismas atenciones en distintos momentos y que el otro reciba elogios si no muestra celos para que aprendan que hay mucho amor para repartir.
- Visitas, sobre todo de niños. Los niños pueden ser ruidosos e imprevisibles, lo que supone un reto para cualquier tipo de mascota. Pero también pueden ser las personas favoritas de nuestros amigos peludos y sacar a relucir su instinto protector. Asegúrate de que estás a mano para garantizar unas presentaciones tranquilas cuando te visiten por primera vez tus amigos y sus hijos.
Aquí lo tienes: cómo presentar un perro a un gato o viceversa. Recuerda tomarte las cosas con calma y, si parece que no avanzan, hay expertos que pueden ayudarte.