Una vez que entiendes por qué tu perro emite ese sonido tan triste, resulta mucho más fácil ayudarle. Piensa en el día antes de traer a casa a tu nuevo amigo peludo. Probablemente estaba acurrucado con su mamá y todos sus hermanos y hermanas por la noche en la única casa que ha conocido. Ahora tiene una cama grande y suave para él solo, pero es silenciosa, no huele igual y probablemente esté un poco confundido.
¡Sin embargo, no durará mucho y, si sigues estos siete consejos, estará durmiendo tranquilamente en poco tiempo!
1. Nunca subestimes el poder del orinal!
No un orinal literal, por supuesto, sino un adiestramiento para ir al baño. Tu cachorro solo puede retener la vejiga durante un rato (¿ves lo que hemos hecho?), así que asegúrate de que lo último que haces por la noche es sacarlo fuera para que haga sus necesidades. Al principio, si tu amigo peludo solo puede aguantar unas horas sin hacer pis, puede que tengas que salir al jardín todas las noches a primera hora (más información en nuestro artículo sobre el control de esfínteres). Si te despierta Fido cantando la canción de su pueblo (es decir, lloriqueando y gimoteando), sigue estos pasos para asegurarte de que tu cachorro hace lo que necesita sin hacerse una idea equivocada.
- No hables demasiado con tu cachorro, ¡podría pensar que es hora de jugar! No es hora de jugar.
- Al principio no le elogies, acaricies ni le des golosinas, solo recógelo y llévalo al baño. Si no hace nada, ¡espera! Y haz todo lo posible por resistirte a esos adorables ojos de «por favor, acaríciame» hasta que haya hecho sus necesidades.
- Cuando haya hecho sus necesidades, elógialo mucho para que sepa que ha hecho lo correcto.
- Devuelve a tu perro a su dormitorio y vete sin ningún alboroto.
Eso es todo y, aunque suene un poco duro, es importante ser breve para que tu cachorro no empiece a aullar pidiendo mimos y caricias en mitad de la noche.
2. Entrena con jaula a tu cachorro
Y con esto nos referimos a «decidir si el adiestramiento en jaula es adecuado para ti y para tu cachorro». Tendrás que investigar un poco, ya que el adiestramiento en jaula no es tan sencillo como meter al cachorro en una jaula y dejarlo allí. Significa crear una fuerte asociación positiva con la jaula para que se sienta seguro en ella. Si adiestras bien a un cachorro en la jaula, el llanto se convertirá pronto en ronquido. Para ello, dale todas las comidas en la jaula, recompénsale por entrar en ella y asegúrate de que nadie le moleste mientras esté dentro (sobre todo, extraños, otras mascotas o niños).
Si combinas este positivismo con un poco de adiestramiento adicional, verás que se acomoda mucho más fácilmente e incluso se echa la siesta en su jaula. El adiestramiento adicional incluye no abrir la puerta para dejarle salir de la jaula, a menos que esté tranquilo, por la misma razón que no se acaricia a un cachorro que llora por la noche. Si está llorando y tienes que sacarlo, haz que haga algo primero; dile que se siente o que se tumbe, luego prémiale y libérale.
3. Proporciona comodidad, pero no atención
Es importante entender que, aunque suene como el fin del mundo, ¡los lloros suenan más dramáticos de lo que son! Consolar a tu compañero canino solo hará que intente la misma táctica la noche siguiente, y la siguiente, y la siguiente... entonces nunca podrás evitar que tu cachorro llore por la noche.
Así que, en lugar de mimos y consuelo, puedes empezar con tu perrito dejándolo dormir en una jaula, corral o cama para perros en tu habitación, para que sepa que estás cerca. Recuerda: para los perretes incluso un silencioso ‘¡Shh!’ puede interpretarse como atención, así que solo permite que tu perrito duerma en tu habitación si puedes confiar en que no empezarás a charlar con él por la noche. A medida que se acostumbren a dormir en su propia cama, sin interrupciones, podrás mover lentamente la jaula fuera de tu habitación y hacia el lugar donde quieres que finalmente descanse.
También puedes poner una camiseta u otra prenda de vestir en la que hayas dormido y que huela a ti en su zona de dormir para darle ese pequeño extra de comodidad.
4. Cansa a tu perrito - todos los días
¡Un cachorro amable y cansado tendrá menos energía para armar un alboroto cuando debería estar durmiendo! Asegúrate de probar muchas maneras diferentes de agotar a tu pequeño, como ejercicios suaves y seguros para cachorros, adiestramiento y juegos. Estos son 5 trucos sencillos que puedes enseñarle a tu perro.
Consejo
si no puedes jugar al aire libre debido al mal tiempo o aún estás esperando a que tu cachorro termine la vacunación, ¡adiestrarlo es una excelente manera de desgastar a los perretes! Poner su cerebro en funcionamiento consume mucha energía y los rompecabezas de comida también pueden ayudar a resolver este problema.
5. Mantén una rutina
Tratar de garantizar que tu cachorro se duerma en el mismo lugar, a la misma hora todos los días es un gran paso para evitar que tu cachorro llore por la noche. Asegúrate de que no haya ningún cambio importante en la iluminación o en los sonidos que puede escuchar y asegúrate de mantener todas las cortinas, puertas y ventanas abiertas o cerradas desde el principio, en lugar de mezclar las cosas, si es posible. Asegúrate también de levantarte temprano, preferiblemente antes de que empiece a quejarse, aunque eso puede ser más fácil decirlo que hacerlo. Pero la seguridad de que aparecerás, como siempre, a primera hora de la mañana le ayudará a sentirse más tranquilo.
6. Limita el acceso a distracciones
Tu amigo peludo no necesita mucho para dormir bien: un poco de ropa de cama suave (ligeramente elevada del suelo si hay corrientes de aire en la casa) y un entorno seguro, como una jaula o un corral, es todo lo que necesita. ¡No dejes premios o juguetes en o cerca de su zona de dormir, ya que los cachorros pueden ser muy traviesos cuando se trata de divertirse por su cuenta! No necesitan comer por la noche y, aunque siempre deben tener acceso a agua fresca, no es recomendable dejar a los cachorros más pequeños con un cuenco en sus dormitorios, ya que podrían a) quedarse dormidos en él o b) montar un lío y acabar mojándose y enfriándose durante la noche. La comida y el agua en la última hora antes de acostarse también pueden hacer que sea más probable que necesite ir al baño durante la noche.
7. Comprueba si hay otros problemas
Si has probado todo lo anterior y sigues teniendo problemas incluso después de unos días, podría valer la pena explorar otras razones para la angustia de tu cachorro. Comprueba de nuevo que no esté durmiendo en una corriente de aire, que tenga suficiente ropa de cama caliente y que no oiga ruidos extraños por la noche. Comprueba si hay heridas o signos de enfermedad y recuerda que puede costar un par de días para que un nuevo enfoque comience a funcionar, ¡así que puede que tengas que ser paciente! Si ha pasado más tiempo sin signos de alivio, visita a tu veterinario para asegurarte de que no haya nada más que mantenga despierto a tu mejor amigo peludo por la noche.
Ahora que sabes cómo hacer que tu cachorro deje de llorar por la noche, ¡puedes ponerte con todo lo bueno!